La duda

Visitando la duda, me ha sorprendido en la puerta una simpática interrogante. La soporto por educación, porque por muy simpática que sea, llega un momento en que resulta intimidante y hasta un tanto tenaz.
Me ofrece en una bandeja una rebanada de confianza, la cual rechazo al vuelo. Se sonríe amablemente pero me cae tan mal que hasta empiezo a pensar que se está burlando de mí.
La Indecisión ha tocado la puerta, al igual que yo ha venido por la duda, también la ha recibido la odiosa interrogante pero aún no se decide si entra o no… yo al menos estoy dentro, pero hasta que la duda no salga a recibirme, no pienso retirarme.
Los gemelos de interrogación habían olvidado sus sombreros, pasaron de prisa por ellos, pero alguna otra cosa esperan porque se han quedado pensativos parados en cada extremo de la casa. ¡Qué locura la de esos dos!

Mi amiga la preocupación está a punto de llamarme, lo sé…con lo puntual que es en todo. Me irrita el caos que hay en esta casa de haber sabido ni vengo, pero es difícil salir si no sale la duda, pues curiosidad no permite que uno se vaya sin verle, es muy insistente y aquí entre nos, a veces suele ser insoportable.

Doña Angustia me ha servido el té, me ha pedido que no lo deje enfriar…es muy atenta aunque su mirada asusta y luego de un buen rato de espera finalmente veo salir la duda y viene acompañada de culpa. Me saluda muy normal y me pide disculpas por haberme hecho esperar tanto. Me ha contado que ha vuelto a pelearse con su enemiga la certeza. Su rostro luce cansado, y después de escuchar su relato decido que mejor le dejo descansar.

Rechacé su oferta con sutileza, alcancé a ver una gran amiga que venía caminando y decidí disfrutar mi retorno a casa con ella… ¿la conocen? Se llama realidad

Cuando hay amor siempre hay lealtad

Si alguien te ha sido infiel, te han traicionado o lastimado emocionalmente…

No es tu culpa… son los vacíos que ellos mismos no han sabido llenar.

Pero sí quieres sanar, es importante entender nuestra responsabilidad, aceptar que mínimo tuvimos un rol en la historia.

Enfocados en el otro y su culpabilidad nunca ha servido a nadie de nada… sólo es el ego buscando su versión de la justicia.

Lo único que nos puede sanar es enfocarnos en nosotros, identificar las decisiones que nosotros tomamos para llegar a donde llegamos (empezando por el hecho de que nadie elige a nuestras parejas o amistades por nosotros).

Lo siguiente es dejar de juzgar a los demás, dejar de convertirlos en nuestros victimarios como si ellos guardaran la llave a nuestra felicidad con sus acciones o no acciones.

Esa es la creencia más desempoderante que existe.

Dejemos de basar nuestra felicidad en que otras personas “cambien” o cumplan nuestras expectativas según lo que consideramos correcto o incorrecto.

Por cierto, si has hecho alguna de esas cosas ¿qué tal te ha ido con eso?

¿Te sientes más en paz y feliz por odiar o culpar al otro?

Acuérdate de esto… no es lo mismo dolor que sufrimiento.

El dolor va a ser inevitable en la vida… personas se van a morir, relaciones van a terminar, personas se van a comportar diferente a como esperabas, y todo eso es parte de un proceso de vida en el que estamos descubriendo quiénes somos.

Pero quedarte estancado en el capítulo de tu vida en el que te dieron esa cachetada, y leerlo una y otra vez, pensar en los detalles de la cachetada, y agitar tu puño cerrado hacia el cielo preguntando por qué a ti… eso se llama sufrir. Y cómo dicen persona mucho más sabias que yo… el sufrimiento es totalmente opcional.

En resumen, si quieres ser feliz, hazte feliz. Deja de esperar que alguien más lo haga por ti.

De hecho es la única forma real de amar… amar porque nos gusta amar, no haciéndolo por una necesidad de recibir algo que ni siquiera yo me estoy dando a mí mismo.

Te vas a dar cuenta de algo… que la persona que más teme ser engañada es quién más propensa es a ser engañada… así como quién más necesita no ser abandonado se hace correspondiente con personas que lo abandonan.

Es lo que necesitaba experimentar para aprender que el amor vendrá de adentro de él, la admiración vendrá de adentro de él, no de alguien más.

Y solamente cuando ese ser entienda que sus emociones son un reflejo de cómo se percibe a sí mismo y cómo interpreta al mundo, y no lo que hacen las demás personas… sólo entonces podrá realmente amar sin necesidad, sin temor a ser lastimado.

¿Es un proceso? Sí. ¿Es fácil? No. Pero para eso estamos aquí todos.

No dejes que las acciones de otro amarguen TU existencia.

Al final las personas no nos hacen cosas… solo hacen cosas y nosotros decidimos cómo queremos interpretar lo que hacen.

Yo recomiendo el camino del vencedor que toma responsabilidad de su vida y sus decisiones… si alguien quiere sumarse, súper. También está el otro camino… el de la víctima. Ese barco va para otro lado… a lugares de dolor inimaginable e interminable.

Al final es una elección.

Sé que tienes poder sobre ti… pero para ejercerlo tienes que dejar de entregárselo a las demás personas.

Again… no es fácil, pero es necesario aprenderlo.

Me marché!


Pero el invierno llegó y debía seguir mi camino, buscar refugio, sobrevivir. Fieras y bestias amenazaban mis apresurados pasos, pero no tuve miedo de continuar adelante. Alguien me extraña? No podría saberlo. A quien extraño yo? Vaya que tontería… nadie es imprescindible. Todos caminamos al mismo lugar aunque tomemos rutas distintas… será verdad? A quien le importa..? A todos! Creo.

Mirar el cielo azul, donde vive ese Dios que adoramos y culpamos de nuestras miserias parece un consuelo pero no lo es… es pura distracción, hay que moverse, andar… alcanzar cosas que nos hagan sentir grandes. En serio… es necesario competir? O más bien, demostrar que podemos? Y por qué no hacerlo? Qué sentido tendría estar aquí sin razón ni nada que perseguir?

Es bueno irnos, salir de ese círculo vicioso. Saborear la vida… leer. Que lejos podemos llegar leyendo! A dónde quieres ir? Porque yo solo quiero ir a casa y pensar en mi plan de escape… para volver a irme, para sorprenderme…para aventurarme.

Curioso. Cada vez que me marcho para no volver regreso al mismo lugar…pero siempre me voy otra vez. Que eso es la vida te digo. 

Siempre hay algo…

Hay un suspiro dentro de cada uno de nosotros, un deseo sin cumplir o quizás interrumpido… un vacío, una huella.

Hay una travesura sin hacer, una idea engavetada… un beso que por fin sucede pero no supo a donde avanzar… una mirada triste, un paso equivocado, una música sin letra… una carta sin firma.

En cada uno de nosotros hay un motivo, una locura… un error, un olvido. Hay un nudo en la garganta que da miedo desatar…un recuerdo inoportuno, un chiste que ya no nos hace gracia porque sin esa persona especial ya no parece chiste.

Hay un verso escrito en prosa, una rosa marchita, un luna llena y una lluvia que ni siquiera nos moja.

En cada uno de nosotros hay una fuerza, algo que nos levanta del suelo de tan solo pensarlo. Hay una traición, un amor que nunca pudo ser… una lucha que nunca tuvo sentido… también todos dimos lo mejor a alguien que no merecía ni un saludo nuestro.

Todos tenemos un sueño sin cumplir, quizás  una vez cumplido ya no se ve tan interesante como cuando no lo podíamos tener… los amores imposibles que se logran dejan de ser tan intensos… y dejamos de ver lo bonito en lo que tenemos frente.

Se nos acaba el tiempo y seguimos dejando todo para luego… nos duele algo que ya debimos haber superado, amamos a quien no podemos abrazar…siempre hay algo. Algo nos falta…