Heridas

La cicatriz de las heridas, no importa el tiempo que pase, siempre van estar ahí…para que no la olvides nunca.

Hay heridas que nunca van a sanar, que nos toca vivir  con ellas y comprender que de forma  indefinida, tendremos que lidiar con todo lo que conlleva y sobre todo que mientras más tratemos de olvidar, menos posible será…pues aunque después de cierto tiempo deje de doler, siempre quedará la cicatriz.

Hay infancias llenas de traumas, por rechazo, por menosprecio, por bullying, por abandono… hay pubertades inundadas de dudas, de miedos y violación… hay adolescencias al borde del suicidio, llenas de silencio y ganas de gritar a todo pulmón y sacar de dentro algo que ni siquiera sabemos qué coño es.

Hay niñas que son obligadas a casarse cuando apenas habían terminado de vestir su muñeca favorita. Hay jovencitos confundidos que son empujados por algún familiar a hacer cosas espantosas, y abusados de una forma absurda y cruel.

Hay mujeres que temen estar solas porque la sociedad les ha metido en la cabeza que quedarse sola es un fracaso y terminan en una relación llena de dolor, mentiras y sufrimientos.  

Hay hombres que son víctimas de mujeres sin alma, que los llevan a un punto de desesperación y angustia que muy pocos podrían imaginar. Utilizan lo más preciado como sus hijos para chantajear, manipular y acosar a esos hombres que solo quieren ver crecer sus criaturas bien…

Hay madres que han tenido que ver morir sus hijos, que se quedaron con los brazos vacíos y el alma seca… hubieran dado su vida mil veces por la de su cría, pero les tocó quedarse sin abrazarles, sin verles más… y tener que llamarle vida a estar físicamente en un mundo donde siente que ya no pertenece.

Hay ancianos que lo dieron todo por su familia, y ahora han sido abandonados en un asilo porque todos están demasiado ocupados como para atenderlos.

Hay personas que pensamos con son frías y malas…  no logramos entender sus acciones y antes de cualquier cosa, rápidamente juzgamos su comportamiento y reacción ante la vida…sin embargo no sabemos el tamaño ni la magnitud de sus heridas… No conocemos ni sabemos el motivo para que lleve siempre ese caparazón evitando otro golpe quizá peor que el anterior