Eros y Cupido

Los han visto solos a pesar que son hermanos caminando cada quien por su lado, en ocasiones se les ha llegado a ver tomados de la mano, son tan diferentes como todos los hermanos.

Uno se siente incomprendido a pesar que se le ve hasta en la risa de un niño, tal vez sea porque aún es un pequeño frágil, y sencillo…se le ve en todos lados en un abrazo sincero, en todas las familias, de los labios de un “te quiero” en cada instante de la vida está a nuestro alrededor aunque poco se le haga caso, se ha hablado mucho de él, en poemas dedicados y en la ternura de un beso, es la esencia de la vida, el que cura nuestras heridas, aunque parezca estar escondido presente siempre está Cupido.

Hay quienes hoy en día se preguntan en la vida ¿Donde estará Cupido? ¿Dónde estará el amor? ¿Dónde se habrá metido? el no se ha escondido, porque el se encuentra ahí donde estas tú.

El otro hermano se le ha visto en moteles, y en algunos rincones en burdeles y hasta en la cama del vecino, creando posiciones para añadir al kamasutra, aúnque suele ser más intimo se le ha visto en las redes sociales, comentarios sobre el abundan, se le ve en las miradas lujuriosas en el deseo de los adolescentes, en la lascivia que habita nuestras mentes en las relaciones de pareja ya teniendo años y en todos aquellos que solo buscan sexo que últimamente ahora con más frecuencia se le ha visto, que ha salido de su escondite donde estuvo tantos años que Eros estuvo prisionero y que ahora anda libre.

Hay quienes hoy día también se preguntan todavía ¿Donde se había metido Eros? ¿Dónde había permanencido? lo cierto es que no estaba prisionero, habia estado escondido, por los prejuicios de antaño, que decían que el erotismo hacía daño por muchas generaciones siempre fue un tabú.

Cada quien suele ir por su camino a veces llegan a coincidir y es entonces que se crea algo divino.

Cupido ha existido desde años en toda la tierra y ha existido en el corazón de todos los humanos…
Eros se encuentra en una cama, provocando guerras de dos cuerpos, cuando Cupido lo acompaña, es más que solo sexo, es fundir cuerpo y alma es más que solo compartir una cama… es hacer el amor, es acariciar el alma.

¡…pero era poeta!

Fue llamada Phillips, porque así se llamaba el barco que la trajo, y Wheatley, que era el nombre del mercader que la compró. Había nacido en Senegal. En Boston, los negreros la pusieron en venta:
-¡Tiene siete años! ¡Será una buena yegua!
Fue palpada, desnuda, por muchas manos. A los trece años, ya escribía poemas en una lengua que no era la suya. Nadie creía que ella fuera la autora. A los veinte años, Phillips fue interrogada por un tribunal de dieciocho ilustrados caballeros con toga y peluca. Tuvo que recitar textos de Virgilio y Milton y algunos pasajes de la Biblia, y también tuvo que jurar que los poemas que había escrito no eran plagiados. Desde una silla, rindió su largo examen, hasta que el tribunal la aceptó: era mujer, era negra, era esclava…¡pero era poeta!